Carta a las congregaciones anunciando la muerte de C.T. Russell – 1916

El 31 de octubre de 1916 falleció Charles Taze Russell a bordo de un tren cerca de Pampa, Texas durante su último viaje de predicación. dos semanas después, el 13 de noviembre, la sede mundial envió una carta a las congregaciones anunciando la noticia. Esta es la carta y al final les dejo la respectiva traducción al español:

En español dice:

Noviembre 13, 1916.

Muy queridos colaboradores en el campo de la cosecha:

La gran conmoción de la muerte de nuestro amado pastor sin duda les ha afectado a ustedes en el campo tanto como nos afectó a nosotros aquí en Betel y en el Tabernáculo.

Recibimos la noticia la noche del martes por medio de la Associated Press que dio la noticia en todo el país. Sin embargo, no habíamos recibido ninguna confirmación del hermano Sturgeon, quien lo acompañaba como su secretario, y no queríamos creer el reporte hasta que lo escucháramos de él. Varios de la familia permanecieron despiertos toda la noche esperando hasta las 6:30 de la mañana, cuando llegó el telegrama del hermano Sturgeon anunciando la muerte de nuestro querido pastor y que él llegaría a casa el viernes en la mañana con el cuerpo. ¡Así que esperamos pacientemente su llegada! Esos dos días de espera fueron días de gran ansiedad para nosotros, tiempo durante el cual nuestras mentes estuvieron llenas de una serie continua de emociones encontradas. Estábamos solemnes y tristes, y sin embargo felices y orgullosos, al darnos cuenta de que nuestro querido pastor estaba con el Señor y que su obra continuaría.

El viernes en la mañana el hermano Sturgeon llegó con sus restos, los cuales fueron llevados inmediatamente a los cuartos de la funeraria, y posteriormente, el sábado, trasladados a Betel, en donde estuvieron hasta el domingo en la mañana cuando fueron entonces llevados al Templo, en donde se llevaron a cabo los servicios funerarios.

El hermano Sturgeon nos contó sobre sus experiencias en el último viaje, el cual, de acuerdo con los anuncios hechos en La Atalaya, incluiría Lansing, Michigan; Springfield, Ill.; Wichita, Kans.; Dallas, Galveston Houston y San Antonio, Texas; San Diego, Cal.; Topeka, Kansas; Tulsa, Okla.; Lincoln, Nebraska, y el Templo de New York City, el 5 de noviembre. Todos los compromisos fueron atendidos en la ruta excepto Springfield, Ill., debido a que ocurrió un accidente de un tren, el cual causó un retraso de varias horas. Él llegó a Dallas, Texas, a tiempo para servir en la Asamblea ahí. El día siguiente sirvió en Galveston en la tarde, y Houston en la noche, procediendo a San Antonio para la que resulto ser su última reunión pública. Él estaba sufriendo tanto en San Antonio que fue necesario dejar la plataforma en tres distintas ocasiones por periodos de tres a diez minutos. Cuando él dejó la plataforma en esas ocasiones, el hermano Sturgeon tomó el hilo del discurso y lo continuó hasta su regreso. Después de la reunión ellos abordaron el tren hacia California. Al llegar ahí él estaba demasiado débil para atender los compromisos del domingo en la tarde en San Diego. En lugar de eso, se quedó en su hotel en Los Ángeles, y a las cuatro de la tarde habló a la iglesia de ahí sentado desde una silla que colocaron en la plataforma. Ese fue su último mensaje a la iglesia. Del salón se pasó directo al tren, en donde se le proveyó una sala de estar para su uso y el del hermano Sturgeon en su viaje hacia el este. Gradualmente se fue poniendo peor, y aun que se notaba que estaba sufriendo mucho no se quejó nunca, permaneciendo fiel a la “Resolución de la Mañana”. Estaba demasiado débil como para mantener una conversación con el hermano Sturgeon además de indicar las pequeñas cosas que quería para su comodidad. Sin embargo, hizo unas cuantas expresiones de cuando en cuando:

Cuando se le preguntó sobre el tomo siete, él dijo, “Alguien más puede escribirlo”. Después él dijo que otros podían herir las aguas del Jordán. Algo sobresaliente ocurrió el lunes por la mañana, el día antes de su muerte, cuando él le pidió al hermano Sturgeon que le hiciera una toga romana, la cual consiste en dos hojas dobladas aproximadamente a 12 pulgadas en la parte superior, una por el frente y otra atrás, sujetadas por los hombros. Después de que se hizo esto él se recostó en el sofá en la sala de estar y cerró los ojos. Inmediatamente el hermano Sturgeon entendió que su muerte estaba cerca. Es interesante notar que la toga fue usada por aquellos que habían mantenido sus votos y terminado su trabajo en triunfo. A las 2:30 del martes por la tarde él pacíficamente dio su último respiro. El cuerpo fue retirado del tren, preparado para el entierro y puesto de nuevo en el siguiente tren que venía al este.

Se está preparando una edición conmemorativa de la Atalaya, la cual dará un recuento detallado de los arreglos del funeral y otros detalles interesantes sobre la vida y obra de nuestro pastor. Lo recibirán a su debido tiempo. Por lo tanto, no entraremos en esos detalles en esta carta.

Sin duda muchos de ustedes se están preguntando qué harán los que se quedan al cargo del trabajo aquí. Les aseguramos que todo continuará como antes, ya que el hermano Russell dejó planes detallados para que la obra se siguiera llevando a cabo cuando él se fuera. Justo antes de su partida a este último viaje, él hizo algo que nunca antes le habíamos visto hacer, escribir una carta personal al encargado de cada departamento, bosquejando sus deberes y los planes que él tenía para seguir llevando la obra en general. Además, en su testamento se hizo provisión para continuar con La Atalaya. Él nombró a un equipo editorial de cinco hermanos y dejó suficientes temas preparados por él para durar un periodo indefinido.

Poco antes de irse en su último viaje, levantó una orden en la Conkey Printing Company por más de cien mil copias de los Estudios de las Escrituras, los cuales están ya en proceso de preparación. Él también escribió un prólogo muy interesante para cada uno de los seis volúmenes, el cual aparecerá en la nueva edición. Por estos hechos y otros, todos estamos convencidos de que nuestro querido hermano estaba consciente de que su trabajo en la carne estaba a punto de terminar y que el fin vendría pronto.

Hemos recibido muchas cartas de saludos y simpatía y muchas donaciones de flores y dinero para la compra de flores. Para todos ellos deseamos expresar desde aquí nuestro más profundo aprecio. Reconocemos que todos ustedes sufren con nosotros; y también estamos seguros de que el mismo espíritu santo que sostuvo a la familia Betel de una manera sobresaliente, también los sostuvo a cada uno de ustedes. Mientras tenemos muchos recuerdos del pasado para acordarnos de la presencia de nuestro querido hermano con nosotros y su incansable celo a favor de toda la casa de la fe, y mientras que estos serán hermosos recuerdos, sin embargo creemos que todo el pueblo del Señor hará como nuestro querido pastor con frecuencia nos recomendó –“olvidando las cosas de atrás, y mirando adelante hacia el premio de la alta llamada de Dios en Cristo Jesús”. Jesús, nuestro líder, ha entrado en el santísimo; y nosotros creemos que nuestro amado hermano está ahí también en los gozos del señor. Oramos por que cada uno de ustedes tenga las bendiciones y la gracia fortalecedora del Señor. ¡Que la luz resplandezca más brillantemente en sus vidas! ¡Que las cosas de la vida presente se vuelvan cada vez menos atractivas a ustedes, y las cosas del Reino se vuelvan más y más su tesoro!

            Con mucho amor cristiano, somos

Sus hermanos al servicio del Amo,

Watch Tower B & T Society.

 

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